Las acciones conscientes y dedicadas de muchas personas
han hecho posible este trabajo. En primer lugar, están los que
me influyeron de manera significativa y que me prepararon para
concebir este trabajo. Me gustaría agradecer especialmente a
Logan Rose por reafirmar en mí una visión de una humanidad
donde todo el mundo está alimentado, vestido, bajo un techo y cuidado,
así como por la paciencia en tutelarme en muchos aspectos de mi vida. Mi gratitud también a Dan Millman, cuyas
inestimables enseñanzas han moldeado mi carácter de formas significativas
y cuya fe en mí -tanto como ser humano
y como escritor- me ayudó a confiar en el valor de lo que
tengo para compartir. Tanto Logan como Dan me ofrecieron una extensa
retroalimentación que ayudó a hacer este trabajo lo que es hoy;
agradecezco a ambos hombres su influencia significativa
en mi vida y trabajo. También ofrezco profunda y permanente gratitud
a mi ex pareja Saskia, que minuciosamente leyó a
través de varios borradores, compartió ideas iluminadas y
ofreció sugerencias de ayuda a la edición.
Un grupo de amigos prestó mucha atención tanto a la prosa
como al contenido, en colaboración, revisaron, corregieron y
proporcionaron información en profundidad para el manuscrito. En particular,
Daniel Syddall, Jacob Shwartz- Lucas, Jeffery J.
Smith, Nate Blair, y Edward Miller contribuyeron de
forma destacada. Dan Sullivan, Chris y Dawn Agnos, Marina
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Smerling, Justin Keith, Shane Powers, Rick Heggem y
Mickey Chaplan también proporcionaron información adicional que
ayudó a clarificar el mensaje. Kelley Eskridge, de Ediciones Sterling,
refinó una edición anterior de este trabajo, mientras que Nancy
Grimley Carleton, hizo otra extensa edición de la
actual- Estoy excepcionalmente agradecido a ambas por su
sobresaliente trabajo.
Mi sincero agradecimiento también a todo el equipo de North
Atlantic Books, especialmente a Doug Reil y Tim McKee,
por ver el potencial de este trabajo, así como a Louis Swaim
por su proyecto de edición, Lauren Harrison por su cuidadosa
corrección de estilo, y Jasmine Hromjak por su diseño del libro.
De corazón, un gran agradecimiento a todos los que han vertido
su fuerza de trabajo y amor en esta obra.
Fred Harrison influyó en mí durante una etapa crítica en
el desarrollo de este libro; Aprendí mucho de él durante un
período relativamente corto de tiempo y sigo estando agradecido
por las lecciones que recibí. También me gustaría dar las gracias a Fred
Foldvary por ayudarme a entender mejor el material,
por tomar pacientemente tiempo para responder mis preguntas,
y por proporcionar retroalimentación esencial durante las primeras etapas.
Otros agradecimientos van a Robin Smith, que me
comunicó sabiduría que proporcionó el crisol para este
trabajo, así como al tardío Adrian Wrigley, cuyo concepto del uso
de la tierra ofrece una solución innovadora. Gracias también a
Chris Baulman, cuyo enfoque sobre la tierra como un derecho humano fundamental me ayudó a ganar una perspectiva totalmente nueva
de su valor. También extiendo mi sincera gratitud a Susan
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Taylor, por su apoyo e inspiración creativa, especialmente
en los primeros días en que el estímulo era muy necesario
y difícil de conseguir.
Dado que este trabajo se basa principalmente en las enseñanzas
de un número de economistas y laicos que han dedicado
sus vidas al servicio de la mejora de las condiciones humanas, les debo una especial gratitud por sus penetrantes ideas y elocuentes explicaciones.
Muchos de ellos trabajan incansablemente -solicitando en ayuntamientos,
educando en las aulas, escribiendo blogs en Internet- para
promover las ideas económicas contenidas en el presente trabajo,
ideas que tienen el potencial para cambiar verdadera y radicalmente
nuestro mundo.
Ningún agradecimiento está completo sin un sincero
aprecio a las personas que han dejado una huella imborrable
en mi vida en formas grandes y pequeñas: profesores, mentores,
amigos, parientes y amados. Sabéis quiénes sois, y os estoy agradecido por vuestro amor y aliento; yo,
probablemente no podría haber escrito esta obra sin vuestro
apoyo a lo largo del sinuoso camino de la vida, apoyo ofrecido en silencio o
abiertamente, desde lejos o desde cerca. Ofrezco un agradecimiento especial
a mi madre, Heide, y mi padre, Günther:
El sacrificio de mi madre y su apoyo permanente es para mí
siempre una llamada al amor y la compasión de mi padre
vive dentro de mi corazón y en mis recuerdos; debido a
sus inspiradores ejemplos, soy capaz de hacer mi pequeña parte en
el gran esquema de las cosas. Yo les estoy agradecido a ambos desde el
fondo de mi corazón.
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Y por último, y sobre todo, me inclino ante la siempre-presente
silenciosa Realidad que habita dentro y fuera por
el amor incondicional que inspira y la Gracia infinita que por siempre
otorga.
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